
Con la entrada en vigor de la prohibición de fumar en los puestos de trabajo seguro que todos estamos de acuerdo, fumadores y no fumadores, que ahora el ambiente de la oficina ha mejorado. Con esta ley, muchas empresas permiten a sus trabajadores salir a fumar un cigarro. Sin embargo esta permisividad no se da tanto con la figura del fumador pasivo de redes sociales.
Se trata de la persona que aprovecha ese mismo tiempo que otros utilizan para fumarse un cigarrillo para consultar su cuenta personal de Facebook o Twitter, pero también para revisar su correo personal, etc. En definitiva ocuparse en tareas personales más que en laborales.
A veces se piensa que mientras se sale a fumar o se toma un café con otro compañero no se deja de trabajar, aunque se estén comentando los resultados deportivos del fin de semana o las últimas vacaciones. Si lo hacemos a través de las redes sociales no quedan dudas y quizás esta es la razón por la que en muchas empresas está peor visto.
Sin embargo ambas acciones tienen el mismo efecto y utilizadas de forma adecuada pueden beneficiar la productividad del empleado y con ello a la empresa. Porque los descansos breves son fundamentales para poder mantener la concentración sobre una tarea, haciendo que el tiempo que dedicamos a la misma sea realmente productivo y no nos distraigamos pensando en otras cuestiones.
Esta es en realidad la esencia de la técnica Pomodoro, que en base a 25 minutos de concentración y 5 de relajación consigue que las tareas concluidas al final del día sean muchas más. Sobre todo funciona bien en los momentos de especial dispersión, en mi caso en las tardes donde siempre cuesta más retomar el hilo del trabajo que dejamos pendiente por la mañana.
Por eso creo que la pausa, ya sea para fumar un cigarrillo o consultar tu cuenta de Twitter es básica para mantener un buen ritmo productivo en las empresas. Si además contribuimos a que el ambiente social de la empresa mejore y los empleados sean capaz de apreciar estas pausas sin abusar de las mismas todos saldrán ganando.
En Tecnología Pyme | Restringir el acceso a las redes sociales es como no tener teléfono en la empresa
Imagen | Daquella manera
Lo mejor es no fumar.
Me siento orgullosa de no pertenecer a ninguna red social.
No se le pueden poner puertas al campo, como dicen últimamente, y si realmente es una herramienta de futuro, lo que se tiene que procurar es que sea de un modo coherente, y que haya uso, y no abuso. Por eso nosotros hemos implantado un programa que se llama workmeter y que mide la productividad real de un trabajador frente a un PC. Para optimizar estos casos, se asigna a explorer una productividad de un 30%, de modo que sí aumenta la productividad pero no tanto como otros programas. 8 horas utilizando el PC darían un 30% de productividad en el perfil productivo de este trabajador, pero estar 30 minutos en un día no sería tan traumático para las estadísticas. Además, el programa permite dar un tiempo X sin monitorizar, con lo que el trabajador aprender a gestionar su tiempo de descanso, y aprovecha ese tiempo X para descansar, navegar, etc.
El mejor medidor de productividad, es un empleado satisfecho con su trabajo, tarea por otra parte, difícil de conseguir.